El oxígeno es un elemento esencial para la vida y juega un papel fundamental en nuestro organismo favoreciendo la recuperación de heridas de difícil manejo. Se ha demostrado científicamente que promueve la cicatrización y es mucho más eficaz que cualquier otro método. En este artículo te explicamos las bases que sustentan a estas afirmaciones científicas. 

 

    ¿Te has preguntado alguna vez por qué los seres vivos solamente habitamos este planeta?  Bueno, la respuesta es sencilla, por la simple presencia de oxígeno (O2), desde el aire que respiramos hasta el agua que bebemos contiene este elemento en sus variadas formas; ozono, oxígeno propiamente dicho y dióxido de carbono.

     El oxígeno es un bioelemento esencial e indispensable para la vida, está presente en la atmósfera, es necesario para la respiración de animales, plantas y seres humanos y absolutamente todo lo que conforma el planeta contiene oxígeno en su composición.

     Ahora, ¿cómo el oxígeno nos beneficia? Pues muy fácil, este elemento es protagonista en la respiración celular y representa un agente oxidante en el proceso de obtención de energía de los alimentos, siendo así el responsable de la respiración aeróbica la cual es mucho más sustentable y beneficiosa que la anaeróbica ‘‘vida sin aire’’.

     La respiración celular es un proceso que ocurre en todas las células que constituyen nuestro cuerpo mediante un complejo sistema de reacciones que al final del día permiten aprovechar el O2 libre en la atmósfera para que todos los sistemas de nuestro organismo funcionen adecuadamente, incluyendo en estas funciones la regeneración celular o cicatrización.

     ¿Cómo trabaja el oxígeno en la cicatrización?

     Antes de todo y para poder entender el papel del O2 debemos repasar sobre el proceso de cicatrización. Esta maravillosa habilidad que tienen las células de todos los seres vivos consiste en una respuesta inflamatoria ante cualquier agresión y en ella intervienen una serie de mecanismos y mediadores químicos.

     Las plaquetas, los leucocitos y unas peculiares pero esenciales células llamadas fibroblastos son las encargadas de responder ante cualquier agresión externa, ellas se agrupan en la herida y liberan ciertas sustancias que facilitan la regeneración de las células y finalmente del tejido dañado. 

     ¿Entonces, qué tiene que ver el oxígeno en esto? Bueno es muy sencillo, si estas células permiten reparar el daño, para que ellas funcionen correctamente necesitan energía y como lo mencionamos al inicio de este artículo, el oxígeno representa un elemento fundamental para la respiración celular y un combustible para nuestro organismo, finalmente estimula la producción de colágeno y la nueva formación de vasos sanguíneos, componentes esenciales en la cicatrización.

     Se ha demostrado científicamente que la tasa de curación de las heridas aumenta cuando se asocia una terapia con oxigeno continua por al menos 24 horas. De hecho, en las heridas crónicas se ha demostrado una reducción del área de la herida del 83% y una tasa de cierre del 47% una vez iniciada la oxigenoterapia.

     Actualmente para nadie es un secreto que el oxígeno como tratamiento en las heridas de difícil manejo representa la mejor opción además, disminuye los costos asociados al manejo convencional con apósitos, pomadas antisépticas, uso de cremas antibióticas e incluso las tradicionales técnicas de limpieza al seco. Con un solo dispositivo que pueda suministrar oxígeno durante las 24 horas por al menos 20 días es suficiente para ver una respuesta drástica en el proceso de cicatrización.

     De igual forma el protocolo de tratamiento en estos casos va a depender de las recomendaciones del profesional de la salud y de la disposición del paciente y sus familiares, es por esto que en vivirsinheridas.com te recomendamos que ante cualquier herida acudas inmediatamente con un profesional de la salud y sigas cuidadosamente sus recomendaciones.