La diabetes mellitus representa una amenaza para nuestras extremidades pudiendo en algunos casos, resultar en la pérdida parcial o total de un miembro. La restitución del aporte de oxígeno es clave en el tratamiento y se debe considerar de forma temprana en todos los pacientes.


 Al llegar a este mundo caminar significaba un desafío para nosotros, desde pequeños dudábamos al dar nuestros primeros pasos, nos tropezábamos y nos levantábamos pero poco a poco aprendimos que disfrutar de nuestras piernas nos brinda una sensación de libertad incomparable.

    La Diabetes Mellitus es una enfermedad que representa una amenaza inminente para nuestras piernas ya que gradualmente deteriora la movilidad de las extremidades, la capacidad de sentir dolor y en fases más avanzadas puede incluso resultar en la pérdida parcial o total de la extremidad afectada, modificando negativamente la percepción que tiene el paciente de sí mismo y de su entorno.

   

¿Qué es el pie diabético?

     El pie diabético es una complicación de la diabetes mellitus que comúnmente afecta al 15% de los pacientes que la padecen. En el mundo es considerado un problema de salud pública, siendo el desafío más grande de los profesionales de la salud evitar su incidencia para disminuir la predisposición a una futura amputación.

    El problema radica en que la acumulación de glucosa en la sangre, la causa fundamental de la diabetes, va dañando poco a poco nuestras arterias. Esto provoca que sea más difícil que el oxígeno llegue hasta el final de sus rutas, nuestros pies. La pérdida progresiva de este factor favorece la aparición de lesiones crónicas complejas que suelen terminar en necrosis (daño y pérdida total de los tejidos).

 

Tratamiento: La meta es evitar la amputación.

     El manejo de esta compleja condición es multidisciplinario, necesitando desde endocrinos, traumatólogos y fisiatras así como también de un cambio del estilo de vida, todo esto con la finalidad de evaluar al paciente íntegramente y no desde la diabetes como enfermedad. 

     En lo que refiere al pie diabético debemos tener en cuenta que las bases para un adecuado tratamiento se sustentan bajo los siguientes principios:

-          Restaurar el aporte de oxígeno

-          Tratar la infección

-          Control metabólico

-          Cuidados locales de la herida 

     Según expertos del Grupo de Trabajo Internacional sobre el Pie Diabético (IWGDF) la restitución del oxígeno constituye el paso más importante y, como regla, se debe considerar en todos los pacientes de forma temprana. Por años se ha preferido la revascularización como una opción clave, la cual consiste en un complejo e invasivo procedimiento que restablece el flujo de sangre directamente hacia la herida pero qu sigue representando un riesgo alto, al ser una intervención quirúrgica. Además, en la actualidad existen opciones menos invasivas, más económicas e igual de eficaces como lo es la terapia de oxigenación transdermica continua.

     El pronóstico en muchos pacientes es reservado y depende en gran medida de la rapidez en la restitución del flujo de sangre, pudiendo en algunos casos ameritar una amputación si no se actúa a tiempo. En vivirsinheridas.com creemos fielmente en que el desempeño de la familia y la educación al paciente sobre su condición son vitales para prevenir lesiones, mejorar la eficacia del tratamiento, la calidad de vida del paciente y la de quienes lo rodean.

     De la misma forma, entendemos el desafío que representa esta condición para los profesionales de la salud, quienes diariamente se abocan en brindar los mejores y más adecuados cuidados para así evitar el mayor número de amputaciones posibles y aumentar la esperanza de vida de los pacientes.